Un nuevo barrio cerrado se desarrolla en el frondoso Parque Leloir. Surgido para cubrir una demanda insatisfecha, Rincón de Leloir ofrece lotes a precios accesibles y expensas muy razonables para aquellas familias que quieren gozar del confort y la seguridad que este tipo de emprendimientos ofrece, sin tener que gastar sumas siderales.
"Rincón de Leloir cumple con las premisas más valoradas: control de acceso, calle privada, servicios subterráneos y parquización. Además, tiene una buena ubicación y un magnífico entorno: está en el kilómetro 27 del Acceso Oeste, dentro de un sector del conurbano caracterizado por su exquisita y añosa forestación, y por su sereno vecindario, conformado por casaquintas", afirma Germán Tavella, de Tavella Inmuebles.
A fin de mantener un precio competitivo, el barrio de 26 unidades funcionales está constituido por lotes de 400 metros cuadrados, que no pierden de vista un espacio para el jardín. Los terrenos tienen 12,75 metros de frente y 31 metros de fondo.
"Los espacios propios se privilegiaron por sobre los comunes, con el propósito de achicar al máximo los gastos que se trasladen a las expensas, las cuales podrán ser fijadas según las necesidades y posibilidades de los propietarios. Es la ventaja de ser un barrio pequeño y de fácil administración", agrega Tavella. Las casas a construir (llave en mano) se ofrecen con dos o tres dormitorios, living con hogar, fondo libre privado y pérgola con parrilla.
El emprendimiento se desarrolló sobre unos 12.000 metros cuadrados que conformaban el parque de una antigua quinta, donde se conserva una añosa y variada arboleda. Hay cedros, araucarias, pinos, nogales, jacarandaes y palmeras en este rincón, tan típico de Leloir.